DOMINGO 29 – C | EL JUEZ INJUSTO Y LA VIUDA | 13 de octubre del 2019

Proclamamos el Evangelio de Jesucristo según San Lucas en el Capítulo 18, versículos del 1 al 8:

Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer.

“Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres.

Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: “¡Hazme justicia contra mi adversario!”

Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: “Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme.”

Dijo, pues, el Señor: “Oíd lo que dice el juez injusto; y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a Él día y noche, y les hace esperar?

Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?”

Palabra del Señor

Breve comentario del padre Clemente:

Queridos amigos: Pese a que el Evangelio de hoy trata del problema de la oración, la Iglesia celebra un acontecimiento que merece toda nuestra atención. Hoy celebramos el día del DOMUND, día de las misiones.

Tenemos un mensaje del Papa Emérito Benedicto XVI que no podemos dejar de mencionar porque nos marca el camino de lo que el Domund tiene que significar tanto en la vida de la Iglesia como en nuestras vidas personales. El título ya lo decía todo: “Todas las Iglesias para todo el mundo.” No dicía toda la Iglesia, sino todas las Iglesias. Lo cual significa que todas las comunidades eclesiales, viejas o jóvenes, grandes y pequeñas tienen una misión que cumplir frente al mundo, una misión que no es optativa sino una exigencia del mismo Jesús.

Benedicto XVI presentaba este día como un día de reflexión, como un día de toma de conciencia de la misión fundamental de la Iglesia. Una misión frente a una urgencia que no podemos dejar para mañana, sino que nos urge para hoy. El Papa Emérito planteaba una realidad que está ahí y ante la que nadie puede cerrar los ojos:

En primer lugar, un llamado a las viejas Iglesias que están sufriendo una crisis vocacional y que cuentan con un clero ya andado en años que, sin embargo, si quieren renovarse deben reavivar su espíritu misionero. No hay mejor manera de rejuvenecer que darse y entregarse a la causa misionera. De lo contrario, se acentuará en ellas su propia vejez.

En segundo lugar, una llamada a las Iglesias jóvenes, todavía en formación, para que también ellas compartan de su propia pobreza. No se crece encerrándonos en nuestras necesidades sino compartiendo lo poco o lo mucho que tenemos.

Finalmente, en tercer lugar, un llamado al Pueblo de Dios para que no dejemos el espíritu y el esfuerzo misionero solo en manos de los sacerdotes, sino que seamos todos misioneros. Es la hora de la evangelización, es la hora de la Iglesia misionera, es la hora del Evangelio.

1.- Un mensaje que yo calificaría de retador para todos.
RESPUESTA: Un mensaje para todos. No solo para aquellos que ya están entregando sus vidas al servicio del Evangelio, sino un mensaje como dice Benedicto XVI “para los pastores, los sacerdotes, los religiosos, las religiosas y los laicos”.

2.- Aquí no se salva ni el apuntador.
RESPUESTA: El Papa Emérito quiere una Iglesia comprometida con el anuncio del Evangelio, lo cual me parece interesante sobre todo en estos momentos en que las viejas Iglesias se están envejeciendo y están cayendo en un enclaustramiento sobre sí mismas que las hace envejecer más rápidamente.

3.- Hasta ahora, las Iglesias europeas eran las exportadoras de misioneros al mundo entero, pero ahora también ellas se están quedando sin vocaciones para su propio servicio.
RESPUESTA: Yo creo, y en esto sí estoy de acuerdo con el Papa Emérito, que cuanto más estas viejas Iglesias se recluyan sobre sí mismas, cada día se harán más viejas y la crisis vocacional será cada día más grande. Las semillas no crecen recluyéndose sobre sus raíces, sino abriéndose a las exigencias el manda de Jesús de “id por el mundo entero y anunciad el Evangelio a todas las naciones”.

4.- Pero también hay que ser realistas. Las Iglesias del viejo continente ya no tienen sacerdotes para su propio autoabastecimiento. ¿Cómo pedirles que salgan fuera a crear nuevas Iglesias?
RESPUESTA: Hay una manera de morir: encerrarse en sí mismas. Cuando nació la Iglesia eran doce y no se quedaron en Jerusalén, se dispersaron por el mundo. Pablo no se quedó en su tierra, salió y sintió la llamada para irse a los pueblos gentiles. El espíritu misionero no es muerte para ninguna Iglesia, sino una manera de rejuvenecerse.

5.- Quiero insistir, ¿cómo atienden sus propios problemas esas viejas Iglesias?
RESPUESTAS: Esto implica un cambio de mentalidad. ¿Recuerdas a San Pablo? Fundaba una comunidad, una Iglesia, la atendía durante un tiempo y luego la dejaba para crear nuevas comunidades y nuevas Iglesias.

6.- ¿Quiere decir que la Iglesia y las Iglesias tienen que ver la manera de mantener su fe y abrirse nuevos caminos, o sea no encerrarse en sí mismas sino lanzarse a la aventura del Evangelio?
RESPUESTA: Jesús no les dijo: quédense ahí en Jerusalén y no salgan de ahí. Jesús les dijo: “Id por todo el mundo.” La Iglesia no es una gallina clueca que cubre a sus pollitos con sus alas. La Iglesia es peregrina, es caminante. De esto tenemos que convencernos los cristianos que estamos acostumbrados a tener nuestros sacerdotes como quien tiene el supermercado de la esquina.

7.-¿Cree usted que la carencia de vocaciones se debe a la falta de espíritu misionero en las viejas Iglesias tradicionales?
RESPUESTA: No solo a eso, hay otros muchos factores. Pero yo no dudo de que si cada Iglesia fuese más misionera, más lanzada a los caminos del anuncio del Evangelio, es posible que las vocaciones comenzasen a crecer y abundar más. Mira, en un mundo globalizado, no podemos caer en los reduccionismos de lo “nuestro”. Hoy somos todos ciudadanos del mundo.

8.- Pero el mensaje de Benedicto XVI no sólo hace referencia a las viejas Iglesias, también a las nuevas, a las que todavía están naciendo. ¿No será esto un desarraigarlas y empobrecerlas?
RESPUESTA: Una Iglesia será más Iglesia, vieja o joven, cuanto más se entregue al anuncio misionero del Evangelio.

9.- Pero si están naciendo…
RESPUESTA: Precisamente por eso. Porque están naciendo tienen que madurar y crecer no con espíritu de intimismo, sino con espíritu abierto al mundo, porque sólo así serán verdaderas Iglesias.

10.- ¿Y cómo ve usted esta apertura de las nuevas Iglesias?
RESPUESTA: Es curioso. Cuando yo llegué al Perú hace más de cincuenta años, el seminario estaba vacío, no había vocaciones. Hoy la Iglesia del Perú está exportando no solo espárragos y plátanos y algodón a Europa, también está exportando cantidad de vocaciones. Los viejos monasterios de clausura de España están reviviendo gracias a las vocaciones que se están yendo del Perú. Cuantas más van, más se llena los monasterios peruanos. Esa es la verdad.

11.- Nadie puede dar lo que no tiene.
RESPUESTA: Pero todos podemos dar de lo que tenemos, mucho o poco. La manera de tener más es dando más. ¿Desde cuándo comenzó a envejecer Europa? Desde que las Iglesias europeas comenzaron a pensar más en ellas que en el mundo. ¿Desde cuándo comenzó el Perú a tener abundancia de vocaciones? Cuando empezó a exportar vocaciones.

12.- Es dando que se recibe, dice el refrán. ¿Está usted de acuerdo?
RESPUESTA: Es dando que se crece, diría yo. Es dando que las Iglesias se hacen más Iglesias, mejores Iglesias. Jesús no fundó una Iglesia para la Iglesia, sino una Iglesia para el mundo.

13.- Pero veo que el mensaje de Benedicto no hablaba solo de los religiosos, de los sacerdotes, que hasta ahora eran considerados los misioneros por excelencia…
RESPUESTA: Habla de Iglesias, habla de obispos, de sacerdotes, de religiosos y de laicos. Es la comunidad entera la que tiene que sentir su vocación misionera. Es la comunidad entera la que tiene que sentir esa llamada del Señor de anunciar y proclamar el Evangelio al mundo entero.

14.- ¿De dónde nace esta exigencia misionera de las comunidades o Iglesias particulares?
RESPUESTA: Del mismo mandato de Jesús. El Papa Emérito en su mensaje lo dice claramente: “El mandato de Cristo no es algo contingente y externo, sino que alcanza el corazón mismo de la Iglesia.” La Iglesia no tiene vocación de termo que conserva el calor dentro aunque por fuera esté frío, sino que su vocación es de estufa: caliente por dentro, pero que expande su calor hacia fuera.

15.- Escuchando todo esto me viene una pregunta obligada. ¿Cuál es entonces el servicio que la Iglesia debe ofrecer al mundo?
RESPUESTA: Te lo voy a responder con las mismas palabras del Papa Emérito Benedicto XVI, te las cito textualmente: “El compromiso misionero sigue siendo el primer servicio que la Iglesia debe prestar a la humanidad de hoy, para orientar y evangelizar los cambios culturales, sociales y éticos, para ofrecer la salvación de Cristo al hombre de nuestro tiempo, en muchas partes humillado y oprimido a causa de pobrezas endémicas, de violencia, de negación sistemática de los derechos humanos.” ¿Lo quieres más claro?

16.- Sin embargo, Padre, la Iglesia pareciera que tiene hoy como meta fundamental la “unión de las Iglesias”.
RESPUESTA: Te agradezco tu pregunta, pues el mensaje también aborda este tema y lo dice expresamente: “La misión de la Iglesia es más vasta que la comunión de las Iglesias.” Necesitamos la unión de todas las Iglesias. ¿No será el espíritu misionero la mejor fuerza y la mejor vitalidad para que las Iglesias se unan en una misma misión?

17.- ¿A quién se dirigía ese mensaje de Benedicto XVI? ¿A los Obispos? ¿A los sacerdotes? ¿A los religiosos?
RESPUESTA: ¿A quiénes? Escucha lo que dice el Papa Emérito: “Toda comunidad cristiana nace misionera, y el amor de los creyentes a su Señor se mide precisamente según su compromiso evangelizador.” ¿Entiendes ahora a quiénes si dirige el mensaje del Papa?

18.- Si toda comunidad nace misionera, pienso que se dirige a todos: pastores y fieles.
RESPUESTA: Y esta es una gran novedad. El Papa Benedicto nos dicía que “para los fieles, no se trata simplemente de colaborar en la actividad de evangelización, sino de sentirse ellos mismos protagonistas y corresponsables de la misión de la Iglesia”.

19.- Esto implicaría un gran cambio en la mentalidad de nosotros los seglares, que también nosotros somos Iglesia y somos responsables de la misión de la Iglesia.
RESPUESTA: Esto es un cambio en la visión de la Iglesia y en la visión de la misión y en la visión de lo que son o deben ser los seglares. Hemos vivido una Iglesia clericalizada, pero no seglarizada. Hemos vivido una Iglesia de curas, pero no una Iglesia de seglares. Hemos vivido una Iglesia de Obispos, pero no de Pueblo de Dios.

20.- En la Iglesia somos distintos, tenemos carismas distintos y servicios distintos.
RESPUESTA: Sí, pero todos responsables de una misma misión. Dar a conocer el Evangelio. Anunciar el Evangelio. Ser testigos del Evangelio. Para esto nadie necesita permiso del Obispo ni del sacerdote. Esto nace de la exigencia del propio bautismo y de la vivencia de su propia fe.

21.- ¿Cuál es el verdadero sentido de la celebración del DOMUND?
RESPUESTA: Una invitación a “una reflexión común sobre la urgencia y la importancia que tiene, también en nuestro tiempo, la acción misionera de la Iglesia”. Como decía Benedicto XVI. Dicho de otra manera, el Domund tiene como misión el tomar conciencia de nuestra condición de misioneros del Evangelio.

22.- El título del mensaje de este año es sin duda bien sugerente: “Todas las Iglesias para todo el mundo.”
RESPUESTA: Para mí acertadísimo. Todas las Iglesias, no solo en abstracto la Iglesia universal, sino todas las Iglesias particulares. Todas tienen sus problemas, es cierto, pero por encima de los problemas particulares de cada Iglesia está la misión universal de la Iglesia.

23.- Quisiera pensar y hablar como seglar. Yo siempre había entendido que eso de las misiones era cosas de sacerdotes y religiosos, pero estoy viendo que el anuncio proclamación del Evangelio es tarea de todos.
RESPUESTA: Mucho más que una simple tarea. Es una misión y es una vivencia. O si prefieres, una manera de entender nuestra fe y de sentirnos Iglesia, de sentir nuestra condición de discípulos de Jesús. Esto responde a la inquietud de la V Conferencia del CELAM en La Aparecida, Brasil. Discípulos y misioneros.

DESPEDIDA: Amigos, este es un día para todos. Todos misioneros. Yo misionero. Tú misionero. Todos misioneros. Solo así responderemos al llamado que nos hace Jesús.

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